Esta misma pregunta nos llegó vía correo electrónico de una lectora en Chicago, que está por hacer su declaración anual para el 2009, pero no está segura de si debe hacerlo sola o de plano contratar a un preparador de impuestos. La respuesta no es simple, pues depende en gran medida de lo complejo -o no- que pueda ser tu declaración.

Además, seguramente te habrás dado cuenta de que cada vez son más las compañías que ofrecen herramientas de software tipo hágalo-usted-mismo (CompleteTax, Jackson Hewitt Online, H&R Block at Home y TurboTax, por mencionar algunas). La propia Oficina de Impuestos de EE.UU. (IRS por sus siglas en inglés) también ofrece la posibilidad de que uno haga sus taxes online y sin ayuda de un contador.

Si bien todas estas herramientas pueden ser útiles, te recomiendo consultar por lo menos con un preparador de impuestos, sobre todo si no te sientes cómoda usando estos programas (algunos pueden ser complejos) o si el idioma y las minucias te parecen demasiado complicados. Un contador o preparador de impuestos te puede cobrar desde $50 hasta $250, dependiendo de cada caso, pero tal vez valdría la pena la inversión para evitarte varias horas de angustia y muchos dolores de cabeza.

Finalmente, si estás en alguno (o varios) de los siguientes casos, te recomendamos de plano buscar ayuda profesional.

Busca contratar a un preparador de impuestos si...

- Eres empleado por tu cuenta (freelance, independiente)
- Haces transacciones seguidas de compra y venta de acciones en la Bolsa
- Eres parte de una sociedad limitada
- Estás atravesando un momento difícil en tu vida (jubilación, divorcio)
- Necesitas declarar en varias ciudades y estados (por ejemplo, vives en Nueva Jersey, pero trabajas en Nueva York)