Cansada de trajinar por varios consultores médicos sin que nadie pudiera poner fin a un mal que ya tiene varios meses, alguien me recomendó al "mejor especialista", "lo máximo", un "genio en su campo de especialidad", etc. etc. así que ni lenta ni perezosa me lancé a pedir una cita con tal maravilla.¿El problema? Este médico en particular no acepta mi seguro médico; es más, no acepta NINGUN tipo de seguro médico.
Entonces, descubrí un vericueto más del sistema de salud de EE.UU. que bien necesita ya -pero ya!- una reforma radical. Resulta que si optas por visitar a un médico que está fuera del "network" (o red) de tu seguro de salud, debes hacer el pago completo de la visita, además de los exámenes que se requieran. Después, el médico te dará una forma para que tú hagas el 'claim' de esa visita y la mandes a tu seguro para que en unas 4 ó 6 semanas, el seguro te reembolse la totalidad --o un porcentaje--- de lo que gastaste.
Hasta aquí todo bien. El problema es que en muchos seguros médicos, la famosa "letra chica" nos dice que primero hay que cubrir un deducible, después de lo cual entonces el seguro paga una parcialidad de lo que has gastado. ¿Confundida? ... Pues así estuve yo varios días, hasta que al fin lo entendí -y me escandalicé. Aquí la explicación:
Mi deducible es de $5,000 por año calendario, lo cual quiere decir que yo debo cubrir primero esos $5,000 de mi propio bolsillo. Cuando mis gastos médicos superen los $5,000, o sea digamos que al final el tratamiento cuesta $5,500, el seguro sólo me pagará un porcentaje de los $500 que sobrepasan el deducible. Y eso no es todo: resulta que en mi caso en particular (United HealthCare) ese pago es de sólo el 50% o sea: de gastarme $5,500 en total, el seguro sólo me pagará $250 dólares.
Es por eso que es importante hacer tus citas y chequeos con médicos que estén en tu famoso "network" del seguro, pero si hay un médico que te encanta y te fascina pero que no está cubierto por tu seguro, te recomendamos checar muy bien el tema de los deducibles. Puedes acabar pagando una fortuna, sin importar que lleves años contribuyendo cada mes para tu seguro de salud.
Obama: ¿y para cuándo la reforma?



