Un auto híbrido ya no es un lujo. Se está convirtiendo en una necesidad, especialmente para quienes buscamos un doble beneficio: económico y ambiental. Pero, ¿sabemos realmente cómo funcionan este tipo de vehículos? ¿Por qué podemos viajar durante más de cinco horas desde Las Vegas a Los Ángeles y, además, perdernos por horas en esta última ciudad con sólo 20 dólares de gasolina en el tanque de un auto híbrido?

Confieso que ando un poco despistada, pero me he dado cuenta que no soy la única. Somos muchos, hombres y mujeres que queremos comprar uno y nos hacemos las mismas preguntas. Por ejemplo, ¿Cómo funcionan?

Un híbrido está hecho para ahorrar energía al máximo minimizando las pérdidas normales de energía a través de cables, bombillas, circuitos, etc. De hecho, según los expertos, lo más importante es que pueden recuperar la energía de las frenadas, desaceleración y aceleraciones. Por eso, tienen dos motores: uno térmico y otro eléctrico.

En el motor térmico es donde va la gasolina, el diesel, el gas o el biocombustible solo que en un híbrido tiene menos potencia que en un auto convencional. Cuando el motor eléctrico (que suele estar conformado por varios componentes o baterías eléctricas) es el que va conectado a la transmisión o empuja directamente a las ruedas, se le llama un vehículo híbrido en serie.

Cuando el motor eléctrico no está empujando el auto, hace la función de generador de energía y es prácticamente insonoro porque tiene las revoluciones muy bajas. Así, toda la potencia de más que disipe el motor térmico la recupera el motor eléctrico.

¿Sabías que hay varios tipos de autos híbridos? Además del híbrido en serie, están el híbrido en paralelo y el híbrido combinado. El híbrido en paralelo utiliza los dos motores a la vez para dar fuerza a la transmisión, aunque dicen que no es tan eficaz como el híbrido en serie. Y en el combinado, cualquiera de los dos motores puede impulsar el auto en un momento dado.

La batería es una pieza vital. Está la batería tradicional que todos estamos familiarizados y que trabaja en combinación con el motor térmico (también conocido como de combustión interna, o sea, el que va a gasolina y sus similares) y aparte están las que trabajan en conjunto con la batería principal del motor eléctrico.

Cuando se descargan las baterías del motor eléctrico, el auto necesitará recargarlas, lo que se consigue cuando el auto entra en movimiento con el motor de gasolina. Cuando el auto está generando energía eléctrica para la transmisión y tiene exceso de esta, ese excedente se almacena en las baterías del motor eléctrico, para usarse luego.

En un auto híbrido una computadora interna determina cuando el auto debe utilizar el motor eléctrico o el térmico, dependiendo del estado de las baterías, que suelen ser de plomo-ácido (Pb), níquel-metal híbrido (NiMh), níquel-cadmio (NiCd) o ión litio, en orden de eficiencia.

Según los expertos, donde más ahorramos con un híbrido es en las ciudades o zonas urbanas. Y esa es su principal ventaja: Ahorrar recuperando la energía que los autos convencionales desperdician como en las frenadas y paradas y que, además, nos lo hacen pagar bien caro. ¿Quieres saber más sobre híbridos? Escríbenos.