Hace apenas unos días, les contamos aquí cómo algunos bancos iban a tratar de compensar las pérdidas que les ocasionarían las nuevas reglas de tarjetas de crédito. Una de esas maneras era a través de la llamada protección contra sobregiros (overdrafts). Pues esta misma semana, Bank of America sorprendió a muchos cuando anunció que -a partir de este verano- eliminará por completo los cargos por sobregiros (overdraft fees). Básicamente, lo que esto quiere decir es que solamente autorizará transacciones únicas en el punto de venta si el cliente tiene dinero suficiente en su cuenta en ese momento.


Si eres de las que buscan cosas muy específicas en un banco (menos requerimientos de balances mínimos, más intereses por tus ahorros, mayor número de ATM's, etc.) tal vez valga la pena darte una vuelta por
Cansada de trajinar por varios consultores médicos sin que nadie pudiera poner fin a un mal que ya tiene varios meses, alguien me recomendó al "mejor especialista", "lo máximo", un "genio en su campo de especialidad", etc. etc. así que ni lenta ni perezosa me lancé a pedir una cita con tal maravilla.
Ahora que
Ahora que dejamos atrás el invierno y -para las que viven en los estados del Norte, meses y meses de frío sin tregua- es hora de ponernos las pilas, cambiar nuestro clóset con la ropa de primavera más accesible y guardar esos abrigones, guantes, bufandas, etc. en una maleta hasta el fondo del ropero.
Esta misma pregunta nos llegó vía correo electrónico de una lectora en Chicago, que está por hacer su declaración anual para el 2009, pero no está segura de si debe hacerlo sola o de plano contratar a un preparador de impuestos. La respuesta no es simple, pues depende en gran medida de lo complejo -o no- que pueda ser tu declaración.
¡Atención, chicas! Ahora resulta que lo más nuevo en fraude y robo de identidad tiene que ver con las tarjetas de seguro médico aquí en EE.UU. Y es que cada vez más personas están reportando ser víctimas de robo de identidad por personas que robaron su información de seguro médico.
Podría sonar a una locura, pero muchos estadounidenses piensan usar el dinero de sus reembolsos fiscales en nada más y nada menos que... en irse por ahí de shopping.




























